Elephant Rosa

𝒢𝓊𝒾́𝒶 ℯ𝓈𝓅𝒾𝓇𝒾𝓉𝓊𝒶𝓁 𝓅𝒶𝓇𝒶 𝓁ℴ𝓈 𝓃ℴ 𝓉𝒶𝓃 ℯ𝓈𝓅𝒾𝓇𝒾𝓉𝓊𝒶𝓁ℯ𝓈.

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Texto por Scott Cunningham del libro La magia de los cuatro elementos: Como dominar las energías de la tierra, el aire, el fuego y el agua, Segunda Parte Magia Elemental.


Habíamos estado buscando piedras en el desierto. La temperatura rondaba los 44° C. Sudando, y agotados de escalar durante varias horas la desolada montaña a pleno sol decidimos volver al refugio de sombra que protegía nuestro coche.

Una vez allí, cogí el recipiente del hielo y me eché agua helada directamente en la cabeza. El intenso choque producido por aquel gélido líquido al correr por mi cuerpo fue una experiencia increíble. En aquel lugar, agazapado junto a una montaña salpicada de rocas en el límite del desierto, me fueron recordadas, una vez más, las maravillas del agua.

El agua está por todas partes a nuestro alrededor. Nuestros cuerpos y la superficie de nuestro planeta están compuestos, aproximadamente, por un 70% de esa sustancia líquida. Nuestra necesidad de agua y el deleite que la misma nos produce son de sobra conocidos. Lo que no es tan conocido es el gran abanico de usos mágicos del agua. He aquí algunos de esos usos.


Para incrementar la percepción psíquica

Diríjase a un arroyo en el llano, de curso tranquilo. Entierre una moneda en la base de un árbol o de un arbusto cercano y arránquele con cuidado tres hojas. Agradezca a la planta su sacrificio mientras coge las hojas.

Seguidamente, sostenga las hojas entre las palmas de sus manos. Visualícese como una persona psíquica, que puede despertar la mente psíquica cuando lo desee. Imagínese cómo sería si tuviese ese poder. Proyecte su poder personal en las hojas mediante la visualización.

Ponga una de las hojas a flote en el agua. Diga estas o similares palabras:

Hoja aflate, hoja verde, ayúdame a ver lo que no es visible.

Cuando la corriente se lleve la primera hoja, ponga a flote dirá y después la tercera, diciendo cada vez las mismas palabras. Cuando cada hoja toca el agua, desprende poco a poco la energía que le ha dado.
Esta energía se mezcla con el poder inductor-psíquico del agua para llevar a término su necesidad.


Un baño de paz

Prepárese un baño. (Lea más adelante las instrucciones para las duchas.) Vierta una cucharada de leche en un recipiente grande de agua. Diga:

El agua se ondula en la brisa...
Añada algunos pétalos de rosas (frescos o secos) al recipiente de agua y leche. Diga:
El vilano del cardo vuela a través del aire...
Agite el agua, la leche y los pétalos de rosa con el dedo índice de su mano derecha. Diga:
Silencioso como los poderosos mares...
Derrame suavemente la mezcla que ha creado en el baño. Diga:
Paz aquí sin ninguna preocupación.

Métase dentro. Báñese tanto tiempo como desee. Permita que el agua absorba los pensamientos negativos y las preocupaciones. Regálese unos momentos de paz sanadora.

(Para una ducha, utilice un recipiente más pequeño. Llénelo con agua caliente. Siga las mismas instrucciones, pero en lugar de verter la mezcla en la bañera, viértala sobre su cabeza. Diga «paz aquí sin ninguna preocupación» antes de hacerlo o acabará farfullando de un modo muy poco pacífico. Para este fin los baños son muchísimo más efectivos que las duchas.)



Un hechizo de agua de protección

A menos que vivamos en una gran ciudad, no solemos necesitar verdaderamente protección mágica.
Pero podría llegar una época en la que sí la necesitáramos. Este llamativo ritual despierta las energías protectoras dentro de quien lo realiza.

Para este ritual necesitará cuatro cirios negros (sí negros), un cuenco con agua, sal y una bolsa de papel.

Si no pudiera encontrar cirios negros, utilícelos blancos. Ahora, centrémonos en el ritual. Coloque el recipiente con agua, un vasito que contenga sal (no necesitará más de cuatro pellizcos de ella) y las cuatro velas negras en su lugar para hacer magia. Cuente también con algunas cerillas (las cerillas de madera son las mejores) y con una bolsa de papel.

Siéntese o sitúese de pie delante de los anteriores artículos. Cierre los ojos y visualice una fortaleza de protección rodeándole. Si siente la necesidad de ver un ser o criatura mágica defendiéndole, está bien.

O podría desear imaginarse con una espada de fuego, rechazando a todos sus enemigos. Furiosas amazonas pueden rodearle y proteger-le de una forma continua. Las posibilidades son ilimitadas, pero su visualización tiene que ser clara y concisa. Vea que está protegido. Sepa que está protegido.
Encienda una cerilla. Encienda una vela negra. Coja la vela, manténgala cerca de usted y diga:

¡No eres nada!
Aléjela y diga:
¡Estás debilitándote!
Aléjela todavía más, a la distancia del brazo extendido y diga:
¡Estás expulsado!

Meta el extremo encendido en el agua. Observe cómo la llama se apaga y desaparece. Sea consciente de que el agua también extingue toda la energía producida para dañarle.

Rompa la vela utilizada con sus manos (o utilice un martillo) y póngala en la bolsa de papel. Añada un pellizco de sal al agua para purificarla.

Repita todo el hechizo tres veces más, una vez por cada vela, diciendo las palabras, alejando la vela de usted, apagándola en el agua, rompiendo la vela, deshaciéndose de ella y añadiendo la sal al agua.
Cuando haya terminado, diga estas o similares palabras:

Maldad que cabalgas por el cielo; fríos vientos que sopláis;
Oscurecidos embrujos que os remontáis de muy abajo:
Rotos ahora, desapareciendo rápidamente, no prosperaréis.
Porque con este hechizo que os he lanzado,
No podéis sobrevivir.

Lávese las manos. Elimine las velas negras (en la bolsa) de su propiedad. Vierta el agua salada a una cloaca y lave bien el recipiente.

Ya está todo hecho.

(Este hechizo ha sido creado para transformar las energías negativas en energía positiva, no para dañar a alguien.)


Una adivinación por el agua

La adivinación es el arte de utilizar herramientas para entrar en contacto con la mente psíquica. Esta sencilla adivinación puede ser muy efectiva aunque use tan sólo la llama de una vela y un cuenco con agua. Para conseguir mejores resultados, realice este ritual por la noche, cuando esté solo.

Llene con agua un recipiente grande que no sea metálico. Colóquelo en su lugar para hacer magia. Si lo desea puede añadirle al agua unas gotas de colorante azul comestible.

Cargue una vela azul entre sus manos, visualizando cómo su percepción psíquica se desarrolla, crece y se expande.

Ponga la vela en un candelabro. Enciéndala. Acerque la vela al recipiente de agua de forma que la llama se refleje en el agua.

Mire al reflejo de la vela. Relájese. No se concentre: difunda su mente. Diga estas palabras una y otra vez hasta que hayan producido efecto:

Chispa, resplandor, la mente se oscurece; la clarividencia aparece ahora es la luz.

Sabrá lo que tenga que saber.


El voto de agua

Como hemos visto, el agua es el elemento del amor. Por eso, qué puede ser más natural que hacerle formar parte de un matrimonio informal.

Este antiguo rito es conocido como la Promesa del Agua. Aquellos que se encuentran en sintonía con los elementos puede que deseen llevar a cabo un ritual como éste.

Antiguamente, se creía que estas Promesas del Agua hacían a la pareja indivisible, tan unidos como en una boda. Hoy en día los vemos como métodos, para incrementar el amor. De ese modo, la Promesa del Agua es tanto un ritual de unión como un ritual de amor.

Puede ser realizado por nuevas parejas o con el objeto de confirmar promesas anteriores. En cualquier caso, las personas implicadas deben armonizarse con el agua (por cualquier método efectivo) y después empezar.

Ésta es la forma: encuentre un manantial o un pequeño arroyo.

Colóquese en una de las orillas; su amada/o en la otra. Deberán estrecharse las manos por encima del agua. Digan junios:

Agua que fluye, da fe de este acto: nuestras manos están unidas; hacemos este pactó.
¡Os deseo la mayor fortuna a los dos!

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Texto por Scott Cunningham del libro La magia de los cuatro elementos: Como dominar las energías de la tierra, el aire, el fuego y el agua, Segunda Parte Magia Elemental.



Los humanos hemos venerado siempre el fuego. Hoy en día no rendimos culto al fuego, como lo hicieron nuestros antepasados mucho tiempo atrás, pero todavía hay algo de la manifestación física de este elemento que atrae nuestra atención. Un agradable fuego en el hogar en un día frío nos reconforta.

Una hoguera calienta el agua y cocina los alimentos. Un edificio ardiendo o un incendio forestal impulsan en tropel a los medios de comunicación, en busca de las más horripilantes imágenes en sus cintas de vídeo.

La bombilla eléctrica ha sustituido a las lámparas de queroseno en muchos lugares del planeta, pero no hace tanto tiempo que dependíamos del fuego, tanto para alumbrarnos como para calentarnos y para cocinar. Incluso hoy en día encendemos velas para las cenas románticas, para acompañar a las plegarias y para fines mágicos. No hemos olvidado el poder del fuego. Originariamente, el fuego fue robado del cielo. Árboles alcanzados por los rayos eran las fuentes principales. Más tarde, los humanos descubrieron el arte de crear esta preciosa energía a través de la fricción, utilizando dos palos de madera. También se creaba el fuego mediante el uso del pedernal y la yesca.

El fuego ha sido siempre un arma de doble filo. Nos ayuda tanto como nos daña. Se ha utilizado el fuego como tratamiento médico y como arma. Actualmente, si pensamos en el fuego, lo hacemos en asociación con tiempos pasados, o en devastadoras llamas. Y sin embargo..., aún está junto a nosotros.

Podemos tener nuevas formas de tecnología para crearlo, tales como la cocina de gas o las cerillas de madera, pero no hemos perdido nuestra actitud mística hacia el fuego. El fuego es un elemento destructivo y creador. Sus cualidades destructivas son ya conocidas por todos los que leen estas líneas (¿quién no ha visto nunca desaparecer algo entre las llamas?). Su naturaleza creativa puede estar escondida en las llamas, pero está allí: de las cenizas de lo antiguo se eleva lo nuevo. El fénix es el ejemplo eterno de ello.

Los rituales del fuego hay que realizarlos con cuidado. Los animales domésticos podrían querer participar y en su curiosidad, derribar recipientes con llamas o esparcir varillas ardiendo. El sentido común es esencial para aplicar las normas de seguridad cuando se trabaja con este elemento.
Incontrolado, el fuego es un elemento peligroso. Pero si se tiene bajo control, puede ser una útil herramienta que sirva para cambiar nuestras vidas.

Una advertencia final: los rituales con fuego pueden activar los detectores de humo. Lo mejor es realizarlos cerca de ventanas abiertas, lejos de estos inventos salvadores de vidas. Después de haber instalado un detector de humo, quemé una cana que recibí en el correo. Tan pronto como la encendí y tiré los papeles quemando en una caldera, la alarma de humo se puso a funcionar. Es mejor saber evitar estas situaciones.


La olla de fuego
(un rito de expulsión)

Para librarse de algo que le está causando problemas: consiga una olla pequeña de hierro fundido o de cobre. La abertura no debería ser mayor de unos ocho centímetros de diámetro. Esta olla debe tener unas patas para sostenerla. También necesitará ron o algún otro alcohol inflamable. Si no puede conseguir nada más, le bastará con alcohol de quemar.

Por la noche, coloque la olla sobre una superficie resistente al calor. Vierta una octava parte de una taza de alcohol en la olla. Ponga su mano de proyección encima de la abertura. Visualice y empuje su problema dentro de la olla. Empuje sus causas y la energía con que lo ha estado alimentando.

Manteniéndose a una distancia prudente, encienda una cerilla (los encendedores son muy peligrosos para este ritual). Tire la cerilla encendida al interior de la olla. El líquido debería inflamarse inmediatamente. Si no lo hace, pruebe con otra cerilla. Una vez que el contenido de la olla esté ardiendo, apague las luces. Observe las llamas, diciendo estas o similares palabras:

Ardiente fuerza del purifícame fuego, danzantes llamas de luz;
Escuchad, pues mi necesidad es extrema, ayudadme en este rito.
Olla de juego, oh abrasadora flor, brillando ante mi vista:
Purifícame con tu mágico poder,
Libérame con tu fuerza.

Siga repitiendo estas palabras. Visualícese completamente liberado del problema hasta que el fuego disminuya y se apague. Llévese la olla (podría necesitar un plato para no quemarse los dedos) y no la utilice para ningún otro fin más que para hechizos de este tipo.


Un hechizo de protección

Siéntese o esté de pie delante de un fuego. Mire las llamas o la llama, si está utilizando una vela).
Visualice el fuego bañándole con una luz protectora y brillante. El fuego crea una esfera llameante, que brilla resplandeciente a su alrededor. Si lo desea, diga estas o similares palabras:

Da arte al hechizo en el fuego:
Dáselo bien, téjelo más alto.
Téjelo ahora de llamas brillantes;
Nadie vendrá a dañar o a estropear.
Nadie pasará esta pared de fuego;
nadie pasará.
No, nadie lo hará.

Repita este simple pero efectivo ritual cada día que lo necesite.


Amor ardiente

Queme o encuentre un palo carbonizado. Es decir, un palo de madera cuyo extremo ha sido quemado hasta convertirse en carbón de leña. También necesitará unos cuantos pétalos secos de rosa y una hoja de papel. Utilizando la parte chamuscada del palo de la misma forma que un lápiz, dibuje dos corazones entrecruzados en la hoja de papel, al tiempo que se visualiza disfrutando de una relación satisfactoria. Dibuje con poder.

Sostenga los pélalos de rosa en su mano de proyección y envíeles energía amorosa y ardiente. Esparza los pétalos sobre los corazones unidos. Hágalo con poder. Envuelva el papel con los pétalos dentro.

Todavía visualizando, arroje el papel al fuego (si no fuera posible esta operación, quémelo en la llama de una vela roja y tírelo a una papelera a prueba de fuego). Al arder, el poder se liberará.


Llamas curativas

Realice un dibujo de sí mismo con la enfermedad, daño o problema. Exponga claramente lo que le ocurre en el dibujo: un gran martillo golpeando la cabeza para representar el dolor de cabeza: gusanos negros para un virus; un miembro roto; una herida.

Cargue una vela roja con energía sanadora. Encienda la mecha. Mantenga el extremo del dibujo sobre la llama. Después de que se haya encendido, láncelo a una papelera a prueba de fuego.

Ahora, con la vela roja aún encendida, haga otro dibujo de sí mismo pero sin el dolor de cabeza, sin el virus, libre de la herida o con el miembro sano y curado. Ponga este dibujo bajo la vela y déjela consumirse.

(NOTA: haga este y todos los ritos curativos en conjunción con un tratamiento médico adecuado.)


Ardiendo con el sol

Cuando necesite un suplemento de energía física, para cualquier propósito, pruebe con este ritual. Debe ser llevado a cabo en un día despejado ya que utiliza el poder del sol.

Salga al exterior. Con tinta roja, si es posible, dibuje este símbolo en un trozo de papel:

Ponga el dibujo a pleno sol utilizando, sí es necesario, piedras pequeñas para mantener la hoja plana.
Deje al símbolo absorber el poder del sol durante, al menos, una hora.

Una vez se haya cargado, recoja el papel con su mano de recepción. Al recogerlo, las energías del sol lo serán transferidas. Sienta el calor. Absorba el radiante poder del sol. Sienta su cálida fuerza estimulándole y llenándolo de energía. Arrugue el papel y ya estará todo hecho.

Un cántico para visionar en el fuego

Visionar es la antigua técnica de contemplar objetos reflectantes (la omnipresente bola de cristal, estanques y otros medios) para despertar la percepción psíquica. Quizás el medio más antiguo utilizado para este propósito es el luego.

Aprendí a visionar en el fuego cuando tenía quince años. Por aquellos tiempos, mi familia tenía una cabaña en las montañas, donde pasábamos los fines de semana y tos veranos. Por las noches, nuestro entretenimiento consistía en juegos de naipes, una vieja radio de onda corta y la chimenea circular. La encendíamos para calentarnos y para asar malvaviscos, pero recuerdo haber estado sentado delante de la llameante boca de la chimenea durante largos lapsos, con la mirada fija en las llamas danzantes, viendo cómo la madera cambiaba del marrón al negro.

Muchas noches, me cerraba a los sonidos de la vida de la cabaña y me sintonizaba con el fuego. Los chisporroteantes, flamígeros velos promueven realmente la percepción psíquica. Cuando desee entrar en contacto con su mente psíquica: siéntele delante de un fuego, lejos del alcance de las chispas. Cierre los ojos por unos instantes. Relájese. Estabilice su consciencia. Después, abra los ojos.
Mire directamente a las llamas. No tense los ojos; parpadee normalmente. Respire en profundidad.
Cuando se sienta en paz, diga estas o similares palabras en un tono susurrante:

Ardiente fuego mientras bailas dame ahora la mirada secreta
Llama a mi clarividencia; dame el don con tu luz Ardiente fuego brillando inmensamente,
Dame ahora la clarividencia.

Repítalo hasta que sienta pesados los ojos. Adivine el futuro en las llamas incansables.

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Texto por Scott Cunningham del libro La magia de los cuatro elementos: Como dominar las energías de la tierra, el aire, el fuego y el agua, Segunda Parte Magia Elemental.




Los pájaros siempre han estado relacionados con el elemento aire. ¿Durante cuántos milenios han observado los hombres, con envidia, a los pájaros remontarse al cielo? Nuestros antepasados pueden haber reivindicado como propias muchas partes de la Tierra, pero el cielo sólo ha pertenecido a los pájaros.

Los humanos empezaron a invadirlo. Las cometas fueron desarrolladas en China y, a veces, estos aparatos fueron tripulados por seres humanos. Les siguieron los globos de aire caliente, así como más tarde lo hicieron los aeroplanos, jets, helicópteros, ultraligeros y alas delta. Pero el vuelo humano no se convirtió en realidad hasta hace muy poco. Hoy por hoy, todavía confiamos en las máquinas para que nos propulsen a los dominios de los pájaros.

Entre las pistas de aterrizaje de los modernos aeropuertos, los pájaros anidan ante el espectáculo de las modernas máquinas voladoras de los humanos. Y no los culpo. Si yo fuera pájaro, también estaría satisfecho.

El aire es un amigo. Es un viento fresco en un día caluroso. Es una carta o un folio mecanografiado; una llamada telefónica o una conversación. Es la fuerza que dispersa las hojas caídas y llena las velas hasta hincharlas. Es el hermano gemelo del fuego. Los rituales de este capítulo son diversos en sus formas y propósitos, pero todos entran de lleno en el ligero reino del elemento aire. (Al sentarme para escribir la introducción de este capítulo, un fuerte viento entró por la ventana y dispersó mis notas por el suelo. ¿Quizá era lógico?)


Ir de viaje

Si necesita ir a alguna parte, pero no tiene los medios para hacerlo, pruebe lo siguiente:

Empiece con una hoja de papel. El papel amarillo es el ideal, pero no es indispensable. Coja el papel con su mano de proyección. Póngase de frente al este. Mantenga el papel en esa dirección mientras dice:

Este es mi medio de transporte.

Repítalo mirando hacia el sur, el oeste y el norte y diciendo las mismas palabras. Después, apoyándose sobre una superficie plana y utilizando un lápiz, escriba el nombre de su destino en la hoja de papel.

Escríbalo con letras grandes y especifique todo lo que pueda («Glastonbury Tor» es mejor que
«Inglaterra», y «Francia» es preferible a «Europa»). Visualícese ya en su destino mientras escribe.
Luego dibuje varias veces el símbolo mágico para viajes, alrededor del nombre de su destino (vea los símbolos mágicos en el Apéndice).

Presione la hoja de papel con la palma de su mano de proyección. Visualícese con gran intensidad una vez más en su lugar de destino. A continuación, haga un avión doblando la hoja de papel. Puede ser un avión de diseño propio o puede seguir las instrucciones que siguen a continuación. Es muy importante que el avión de papel pueda volar. Al mismo tiempo que transforma el que era un objeto bidimensional en otro de tres dimensiones, vea y sienta cómo será cuando ya se encuentre en su destino. Visualícese como si ya estuviera allí.


Salga fuera (o abra una ventana). Sostenga en su mano de proyección el avión terminado. Diga estas o similares palabras:

Vientos que sopláis,
surgid poderosos,
inquietos del aire;
enviadme a donde pertenezco;
¡oh vientos, llevadme allí!

Repítalo por lo menos nueve veces, sin detener la visualización, sintiendo como el poder crece en su interior al tensar los músculos.

Cuando diga «llevadme allí» la última vez, lance el avión al aire. Debería volar libremente unos metros (hacia arriba, mejor que hacia el suelo). Al volar, liberará en el elemento aire la energía que le ha proporcionado.

Recupere el avión. Enhebre una aguja con hilo amarillo. Atraviese el avión con la aguja y cuélguelo por el hilo del techo (o de cualquier otro lugar alto de su casa) hasta la fecha de su partida. Una vez llegue este momento, baje el avión, desdóblelo y lléveselo con usted. Cuando regrese (si era ésa su intención), rómpalo en mil pedazos y elimínelos de forma adecuada (es mejor que lo entregue para su reciclado, si ello es posible).

(NOTA: este ritual puede utilizarse para todo tipo de viajes. No está limitado a los viajes por avión.)



Para estimular la creatividad

Para este ritual necesitará una flauta o algún instrumento de viento. Puede utilizar una flauta de Pan, una armónica, un silbato o incluso una trompeta, pero es mejor que utilice un instrumento de madera ti de bambú.

Si no había utilizado estos instrumentos con anterioridad, aprenda aleo de ellos antes de usarlos para la magia. Asegúrese de que puede conseguir los sonidos que desea. Entonces, haga los siguiente: encienda una vela amarilla.

Mantenga la flauta detrás de ella mientras dice estas o similares palabras:

Magia de la música ven a mí;
magia de la música déjame ver.
La musita despierta a la
musa en mi interior;
Magia de la música ven a mí;
la magia de la música me abre
al misterio de la música.
La mente mística
sea despertada.
La magia de la música me libera.

Visualícese escribiendo esa carta, componiendo aquel discurso, acabando aquel cuadro, tejiendo aquella alfombra o empezando a trabajar en aquel libro que hace tiempo que piensa escribir.

Ahora toque el instrumento unos segundos. No tiene que tocar una canción; simplemente deje a la flauta que traiga su energía a través de la música. Una vez lo haya conseguido, deje el instrumento y, manteniéndolo a la vista, haga su trabajo creativo.

Si su mente consciente se bloquea una vez más, toque la flauta unos instantes y vuelva a su trabajo.
Cuando dé por concluida su jornada, apague la vela y póngala con el instrumento musical en algún lugar especial hasta la próxima vez que los necesite.


Móviles sonoros

Estos móviles se encuentran bajo una gran variedad de formas, tamaños y diseños. También están regidos por el elemento aire y pueden ser utilizados para la protección de su hogar, contra invitados indeseables y energías negativas.

Encuentre, compre o fabrique un móvil sonoro. Debe emitir un sonido concreto. Antes de colgarlo fuera cárguelo, para que desempeñe su labor, con el siguiente (o parecido) ritual:

Ponga el móvil sobre una superficie plana en su lugar para hacer magia. Mírelo, dándose cuenta de que carece de vida, de que está inmóvil, silencioso.

Mueva su mano de proyección sobre el móvil mientras dice:
Móvil sonoro;
crea cánticos;
crea armonías;
el viento cania.
El aire crea el sonido primordial
crea armonías;
Nueve veces nueve.

Levante el móvil por la cuerda de donde va a estar colgado. Sosténgalo delante de su cara. Sople a los colgantes creadores de sonido, visualizando cómo se dispersan sus tonos y apañan muy lejos la negatividad.

Cuélguelo fuera continuando la visualización y déjele hacer su trabajo. Para obtener los mejores resultados, repita este sencillo hechizo cada nueve días.

Para estimular la mente

Hay momentos en los cuales necesitamos que nuestra mente esté clara; cuando queremos saldar un talonario de cheques, calculamos los impuestos, trabamos una animada conversación, buscamos excusas y en muchas otras ocasiones. A continuación se exponen algunos métodos para estimular la mente consciente. Elija uno de ellos:

· Permanezca de pie ante el viento o una brisa. Beba en el poder de este elemento, permitiendo que le despierte de su letargo mental.
· Abaníquese con un abanico hecho de papel amarillo. Permita al suave aire que le empuje a un estado de percepción total.
· Visualice una luz amarilla y resplandeciente bajando de encima de su cabeza. Siéntala entrando en su cerebro y estimulando su mente. Siéntala expandiéndose, despertándole de su letargo mental. Sienta cómo su cálida y estimulante energía le prepara para cualquier tarea.
· Mire a un cielo parcialmente nublado. Conecte cada nube con una línea de pensamiento.
Visualice estas líneas entrelazándose unas con otras, formando complejos esquemas e interrelaciones. Mantenga la visualización tanto tiempo como le sea posible o hasta que deba volver a su trabajo,
· Mire a un cielo despejado. Obsérvelo, más allá del horizonte y del sol, donde nada oscurece el esplendor azulado. Beba la inmensidad del cielo.
· Escuche una grabación de música de flauta.
· Siéntese o permanezca de pie delante de un ventilador eléctrico. Deje que la suave brisa vitalice su mente.


Un hechizo general de aire

Este rito puede ser utilizado para cualquier propósito positivo. Para realizarlo necesitará una hoja grande y flexible y un bolígrafo.
Vaya a un lugar elevado (la cumbre de una montaña, por ejemplo) o espere a que sople el viento.
Entonces, visualizando su necesidad, dibuje el símbolo que la representa en la hoja (véase el apéndice o realice su propio símbolo). Sin dejar de visualizar intensamente, lance la hoja al viento. Si la brisa la atrapa y la aleja de usted, el poder se ha puesto en movimiento y ya está todo hecho. Si la brisa no se lleva la hoja, dibuje el mismo símbolo en otra hoja e inténtelo de nuevo.

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Texto por Scott Cunningham del libro La magia de los cuatro elementos: Como dominar las energías de la tierra, el aire, el fuego y el agua, Segunda Parte Magia Elemental.


Cuando llega el invierno, la tierra se encuentra oculta bajo espesas capas de nieve, fin la primavera, el suelo humedecido nutre diligentemente las semillas con su riqueza. La tierra se seca bajo el sol de verano y con la llegada del otoño aparece salpicada de hojas amarillas, marrones, rojas y naranjas.
La tierra es nuestra Madre. Practique estos ritos u otros similares, pero devuelva también energía a la tierra; para ello encontrará al final del capítulo un sencillo ritual.

Si vive en las calles asfaltadas de una gran ciudad, planee unas cuantas excursiones al campo para llevar a cabo la magia de la tierra. Visite arroyos, ríos o desiertos para recoger arena. Lo más importúnale es sintonizar con la tierra y ella ya le proporcionará lo que necesite.

Bendición para las plantas del hogar

Las plantas que crecen en una casa dependen de una forma total de sus cuidadores para su supervivencia. La siguiente bendición, si se lleva a cabo de una forma apropiada, garantizará que las plantas puedan mejorar en su crecimiento. Asegúrese de que reciben la cantidad necesaria de luz agua y fertilizante durante el tiempo adecuado. Necesitará:

- Una planta en una maceta.
- Un lápiz o un bolígrafo verde.
- Un trozo de papel de 2.50 x 2.50 cm
- Una pequeña cantidad de agua (si la planta es un cactus, haga el ritual siguiente).

Coloque la planta y todos los demás objetos en una superficie plana, cerca del lugar donde va a crecer aquélla. Utilizando el lápiz o el bolígrafo verde, haga en el papel un dibujo sencillo de la plañía, en el que aparezca gozando de una vibrante salud. Dibuje líneas de energía que emanan de ella. Visualice la planta sana en el futuro, mientras hace todo lo anterior.

A continuación frote suavemente el papel, por el lado pintado, sobre la planta, dándole así amor y energía; diga además las siguientes o parecidas palabras:

Los retoños se desarrollan;
las flores aparecen con toda su frescura;
las hojas se desenroscan en esta habitación.
Verde planta, fuerte para siempre,
crece aquí ahora donde tú perteneces.
Raíces, hundiros profundamente y ramas escalad
por el poder de este cómico.
Crece ahora, planta; ¡éste es el momento!

Al tiempo que dice estas palabras, elimine todos los pensamientos de pasados fracasos que pueda haber tenido con plantas en su casa, ya que eso sólo serviría para anular el poder del ritual.
Seguidamente, doble el papel dos veces para formar un pequeño cuadrado y entiérrelo en la maceta, cerca de la pared. Mientras lo esté haciendo diga:

¡Te doy poder!

Lleve la planta a su nuevo hogar. Riéguela mientras dice:

¡Te doy vida!

Deje el recipiente de agua. Ponga sus manos con las palmas hacía abajo encima de la planta y diga:

¡Te doy amor!

Deberá crecer bella y sana.


Bendición para los cactus de su hogar

Los cactus son plantas, por supuesto, pero son tan diferentes que • he creado un ritual especial tan sólo para ellos. Necesitará:

- Un cactus en una maceta.
- Un lápiz o un bolígrafo verde.
- Un trozo de papel de 2.50 x 2.50 cm.
- Un plato.
- Un puñado de arena limpia.

La primera parte de este ritual es más o menos igual que la del anterior: haga un dibujo de su cactus en el papel, con destellos de vida saliendo de él en todas direcciones. Visualice su cactus en un estado de total florecimiento o de perfecta salud.

Después ponga oí papel con el dibujo hacia arriba en el plato. Vierta la arena sobre el dibujo. Coloque los dedos de su mano de proyección en la arena. Mire al cactus, visualícelo con un magnífico estado de salud y diga estas o similares palabras:

Habitante de países áridos;
guardián secreto del rocío
nadie puede tocarte con sus manos
pero yo toco tu corazón.
Raices, hundiros profundamente y
ramas escalad, por el poder de este cantico:
¡Cactus, crece! ¡Este es el momento!

Recoja con cuidado el trozo de papel, dejando sobre el mismo tanta arena como sea posible. Viértala en un círculo, siguiendo el sentido de las manecillas del reloj, en la tierra alrededor del cactus. Doble el papel y entiérrelo junto a la pared de la maceta.

Ya está hecho.


La trampa de arena

Es un ritual sencillo concebido para atrapar las energías negativas antes de que entren en su casa.
Artilugios y objetos similares han sido utilizados durante siglos por todo el mundo. Para hacerlo, necesitará:

• Un pequeño bote, que haya contenido especias, por ejemplo. Debería ser de cristal ya que, después de todo, el cristal está hecho de arena. Limpie y seque concienzudamente el bote, quitando cualquier etiqueta. Debe tener también una tapadera que ajuste bien al cerrar.

• Cantidades iguales de dos colores diferentes de arena. Algunos de ellos pueden ser: fina arena blanco grisácea de playa: arena de coral amarillenta (se encuentra en las playas del golfo de México y de Hawai); arena anaranjada del desierto; arena roja de las áreas volcánicas; arena negra de obsidiana y muchas otras. Busque las arenas apropiadas en sus incursiones mágicas por el campo. O puede comprarlas en las tiendas de suministros para acuarios, en viveros o en tiendas de artesanía. 

En el caso de comprarlas, asegúrese de que las arenas no han sido teñidas artificialmente. También necesitará:

• Una cuchara (cucharilla de café para los botes más pequeños; cucharas soperas para los más grandes).

• Dos cuencos para contener la arena.

Antes de empezar, llene hasta la mitad el bote con un tipo de arena. Vacíe después esta arena en uno de los cuencos. Durante la explicación del ritual, me referiré a esta arena corno «Arena núm. 1».
Limpie el bote (si es necesario) y repita la operación con el segundo tipo de arena, vaciándola en el otro cuenco. A ésta la llamaremos «Arena núm. 2».

Ahora ya está todo preparado para que pueda empezar el ritual. Mantenga su mano de proyección sobre la Arena núm. 1. Mírela. Véala vibrando y retorciéndose con energía protectora de proyección. Toque la arena. Acaríciela. Visualícela emitiendo destellos de luz blanca y brillante que atrae la negatividad y la atrapa en su interior. Cárguela con poder personal.

Repita la operación con la Arena núm. 2.

Ponga el bote delante de usted. Extraiga una cucharada plana de Arena núm. 1. Viértala en el bote mientras dice las siguientes palabras:

Trampa de arena
atrapa la enfermedad.
Atrapa el veneno
y al poder maligno.

Llene la cuchara con la misma cantidad de Arena núm. 2. Viértala con cuidado en el bote encima de la capa de Arena núm. 1, diciendo las mismas frases.

Continúe alternando capas de arena mientras recita el cántico. Siga hasta llenar el bote por completo, de modo que cuando haya puesto tapa la arena no se mueva.


Un hechizo con arcilla
(Para reparar un corazón roto)

Necesitará un poco de arcilla. Puede ser de cualquier tipo o color, pero, de hecho, para este hechizo, la arcilla roja es la ideal. Tenga también un poco de agua (si es necesaria para trabajar la arcilla), una hoja de papel encerado y una caja redonda de cualquier tipo.

Forme un círculo juntando las yemas de los dedo; pulgar y anular de su mano izquierda. Haga una bola de arcilla que sea lo suficientemente pequeña como para pasar por este círculo.

Alise y amase la arcilla mientras piensa en la situación de frustración amorosa en que se encuentra.
Proyecte de verdad su frustración, su ira y dolor en la arcilla. Golpeándola. Retorciéndola.

Rompiéndola en pequeños pedazos..., pero vuelva siempre a darle su forma de bola. (Advertencia: ¡No culpe a la otra persona!) Humedezca sus dedos con agua (si lo necesita) a lo largo de este hechizo.

Ahora aplane la bola formando un círculo plano y grueso sobre el papel encerado. Presiónelo y transfórmelo dándole la forma aproximada de un corazón. Levántelo del papel y, sosteniéndolo con las dos manos, rómpalo en pedazos. Diga:

Esto en lo que era.

Después de unos segundos, vuelva a poner los pedazos con ternura sobre el papel encerado y únalos de nuevo, alisando los bordes rotos con los dedos, hasta que el corazón vuelva a tener su apariencia original. Libere toda la cólera, miedo, odio y culpabilidad que sienta sobre la relación, afirmando que esas emociones forman parte del pasado. Diga:

Esto es lo que es.

Con mucho cuidado levante el corazón y extiéndalo encima de usted, apretando la fría arcilla contra la piel. Sienta cómo la energía le penetra, dándole fuerza y consuelo.

Cuando haya terminado, ponga el corazón en una caja de madera o cartón y déjelo allí para usarlo cuando lo necesite. (Si la arcilla se endurece, llene la caja con pétalos de rosa y guárdelo como un símbolo del amor que siente por su propia persona.)


Un ritual para atar los libros
(Para asegurar su devolución)

Aquellos de nosotros que estudiamos los ancestrales métodos de magia natural somos, generalmente, aficionados a los libros. Nuestra afición nos lleva a menudo a dejarlos a los amigos. Desgraciadamente, dejar un libro puede significar no verlo nunca más.

Por tanto, aquí está este ritual para no perder libros. Utiliza la magia de los nudos. Las ataduras y los nudos se encuentran regidos por el elemento tierra, por lo que pensé que este hechizo podría encontrar su sitio en este capítulo (de todas formas, no parece pertenecer a ningún otro lugar).

En magia natural, los nudos son objetos mágicos, que tanto representan metas intangibles (como el retorno de propiedades prestadas) como absorben poder personal. El siguiente hechizo utiliza el poder de los nudos con este objetivo.
(Este ritual no pretende forzar u obligar a otro ser humano a devolver el libro; es un hechizo que garantiza la vuelta del libro. No afecta al depositario del préstamo sino al libro en sí.)

He aquí cómo debe hacerse.

Antes de prestar el libro, cójalo entre las palmas de sus manos. Envíele poder personal mientras dice:

Por la colina v el viento,
por la llama y el riachuelo,
por la brillante luna y el mar;
yo establezco una atadura sobre este libro
para que vuelva a mí.

Pase una cuerda blanca de algodón alrededor del libro, asegurándola con un nudo. Ate fuertemente, pero deje un margen suficiente para poder quitar la cuerda sin necesidad de deshacer el nudo. Mientras lo hace, visualice cómo le devuelven el libro y diga una vez más:

Por la colina y el viento,
por la llama y el riachuelo,
por la brillante luna y el mar;
yo establezco una atadura sobre este libro
para que vuelva a mí.

Quite la cuerda sin soltar el nudo. Guárdela en algún lugar secreto. Cuando haya prestado el libro, diga las palabras de nuevo (aunque sea en voz baja). Una vez haya vuelto el libro, deshaga el nudo o corte la cuerda. Ya ha hecho su trabajo.


Un rito para la tierra
(Esto no es un hechizo. Es un ritual mágico pensado para devolver energía a la tierra. Puede utilizarlo o no según desee.)

No encienda velas. No queme incienso. Vaya al campo a realizar este hechizo, a un lugar lejano de las moradas de los humanos. Si eso es imposible, lleve a cabo este rito en su lugar para hacer la magia.
Allí, tenga preparada una planta en una maceta o cuatro piedras planas. (No use cristal de cuarzo extraído de una mina.)

Siéntese en el suelo. Ponga las manos en la tierra que tiene debajo (o en la planta o las piedras, si está en el interior). Visualice la Tierra desde el espacio como una esfera albiazul de energía totalmente positiva, completa, sana. Siéntala como si se tratara de un organismo vivo.

Cuando ya esté a punto, diga estas o similares palabras:

Puros son las cavernas y los llanos;
puros son las colinas y el césped;
puros son los vientos y los cielos;
puros son los lagos y los riachuelos;
puras son las nubes y las lluvias;
puros son los bosques y los árboles;
puros son los profundos valles;
puras son las bahías y los mares.

Renueve su visualización y empiece de nuevo:

Puros son los pájaros que vuelan;
puros son los perros y los murciélagos;
puros son los peces y las ballenas;
puros son las liebres y los gatos;
puras son las lechuzas y las serpientes;
puros son los ciervos y los venados;
puros son los lagartos;
puras son todas las criaturas que están aquí,

Una vez más, vuelva a visualizar. Sienta la tierra. Bloquee todas las visiones de los estragos a los que nuestra especie ha sometido al planeta. Vea a la tierra como a un ser entero, fuerte. Entonces diga éstas o las palabras que le lleguen a la mente:

Así como yo recibo tu energía, recibe ahora la mía.

Libere su poder personal a través de las palmas de las manos en la tierra (o en la planta o las piedras).
Envíelo suavemente en forma de espiral a nuestro planeta, prestándole la fuerza para que sobreviva.
Entréguese con gusto unos instantes, mientras visualiza el brillante planeta azul flotando en el espacio.

Pasados unos momentos, finalice el ritual levantando sus manos y poniéndose de pie. (Si lleva a cabo este ritual en el interior, coloque las piedras o la planta en el suelo exterior, para permitirle absorber la energía a la tierra.)

Ya está hecho.

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Texto por Scott Cunningham del libro La magia de los cuatro elementos: Como dominar las energías de la tierra, el aire, el fuego y el agua, Primera parte: Bases de la magia.


Algunos magos realizan breves rituales previos antes de la ceremonia mágica principal. Están diseñados para crear el marco adecuado en la mente del mago. En este estado (lo he llamado en alguna otra parte consciencia ritual), el mago se abre tanto a tas tuerzas naturales de la Tierra como a su poder personal interno. Lograr ese estado es, por oirá parte, imprescindible antes de llevar a cabo cualquier tipo de ritual de magia natural.

Ritos como éstos despiertan la magia que tenemos en nuestro interior. Preparan la mente, el cuerpo y el espíritu para el inminente acto mágico. Empiezan a despertar nuestro poder personal, poniéndonos a punto para el ritual que vendrá a continuación.

Estos ritos preparatorios no son imprescindibles, pero puede utilizarlos si así lo desea. Aunque los rituales no son de naturaleza religiosa, aquellos que tienen una inclinación hacia las religiones basadas en la Tierra, pueden alterar un poco las palabras para incluir sus creencias religiosas.

Revelamos aquí dos ritos: un ritual general de armonización con los elementos y otro para celebrarlo a medianoche. En el capítulo 18 pueden encontrar un tercer rito preparatorio de armonización con los océanos.

Rito general de preparación

No necesita nada, excepto a usted mismo, una roca pequeña o un cuenco con tierra fresca, una pluma caída, una vela y un recipiente con agua. Siéntese o permanezca de pie en su lugar para hacer magia por supuesto, tendría que estar solo y la casa debería encontrarse sumida en el silencio (este ritual se celebra mejor de puertas adentro).

Coloque sobre la mesa la roca o el cuenco de tierra, en el área norte, la pluma en el este, la vela en el sur y el recipiente con agua en el oeste. Estos objetos deberían estar separados entre sí unos quince centímetros (es posible que necesite una brújula para identificar los puntos cardinales o, simplemente, observe por dónde sale el sol. Eso le revelará dónde está el este).

Respire profundamente unos instantes. Toque con su mano de proyección la tierra o la roca. Diga algo parecido a esto:

Llamo a las fuerzas de la estabilidad, de la firmeza y de la prosperidad.

Al tiempo que la toca, sienta la Tierra. Sienta su húmeda y fría fertilidad, su superficie que, aunque cede, es fuerte, sólida. Visualice el poder de la Tierra fluyendo hacia su mano.
Toque delicadamente la pluma. Pronuncie palabras como las que siguen:

Llamo a las fuerzas del frescor, del pensamiento y del movimiento.

Siéntalas de verdad. Sienta el viento pasando rápidamente a través de usted. Visualice el cielo más deslumbrante que haya visto en su vida.
Mantenga la palma de su mano encima de la llama de la vela, lo suficientemente cerca como para que pueda notar su calor, mientras dice:

Llamo a las fuerzas de la transformación, del amor y de la pasión.

Una vez más, no haga una llamada vacía. Piense en una formidable hoguera. Recuerde el afecto de su familia y de sus amigos. Sienta la el calor del sol de verano en su piel.
Toque el agua, diciendo estas o similares palabras:

Llamo a las fuerzas del amor, de la purificación y de la curación.

Imagínese deslizándose por una cascada o nadando. Sienta gotas de lluvia impactando en su nariz.
Sumérjase en la sensación.
Sitúe sus manos, con las palmas hacia abajo, encima de los objetos. Pronuncie estas o parecidas palabras:
Del suelo de la piedra;
del ciclo barrido por loa vientos;
del cono del Humeante poder;
del suspiro del agua;
llamo ahora a la fuerza combinada del poder de los Elementos;
venid ahora aquí de vuestra fuente original:
¡O apareced aquí en este momento!

Mueva sus manos en círculo, en el sentido de las agujas del reloj, sobre la representación de los elementos, al tiempo que dice:
¡La tierra faculta mi magia!
¡El aire faculta mi magia!
¡El fuego faculta mi magia!
¡El agua faculta mi magia!
Ya estará hecho.

Cántico de medianoche para incrementar el poder

Puede hacerse antes de los hechizos que se realizan a medianoche. Es una hora tranquila y favorece las actividades mágicas. La medianoche no es sin embargo, la hora adecuada para los rituales malignos o negativos.

Algunos de nosotros decimos tenerle miedo a la noche. Generalmente, este miedo viene motivado en realidad, no por la noche, sino más bien por lo que creemos que se esconde en ella. La noche no es maligna, es la hermana gemela del día, el reino de la luna y de las estrellas. Tradicionalmente es una hora de poder, porque hay menos humanos despiertos. Tenemos menos distracciones y nuestras mentes se encuentran en paz.

Es aconsejable llevar a cabo este ritual en el exterior, incluso si el hechizo que viene a continuación debe celebrarse en el interior. Si no tiene otra alternativa, puede hacer este ritual junto a una ventana abierta.

Salga al oscuro vacío nocturno unos minutos antes de la medianoche. Manténgase de pie, separando ligeramente las piernas. Levante las manos. Sienta las tranquilizadoras pero potentes energías de la noche filtrándose en su conciencia, empujando su cuerpo, tirando de sus cabellos.

Respire profundamente tres veces. Escuche. Espere. Levante la vista hacia el oscuro cielo. Si la luna o las nubes están presentes, obsérvelas. Si no lo están, preste atención a las estrellas. Tranquilícese. Prepárese. Abra su conciencia a la viviente realidad de la noche. Déjela que le envuelva. Sienta el abrazo de sus eternas energías, sienta cómo le transforman.

Entonces, diga estas o similares palabras en una voz sosegada, susurrante, para llevar a su interior los poderes elementales de la noche:

Oh estrellas girando alrededor de la oscura esfera;
Oh poder que se oculta de la luz;
Oh serpenteante negrura en el suelo oscurecido;
Oh secretos ofrecidos en la noche;
Oh tesoros de ébano y el dulce ulular del búho;
Oh obsesionantes fuerzas de las profundidades;
Oh nebulosas medidas del circúndame cielo
Oh qué desalentadores caminos guardas
¡Venid a mí con vuestra ensombrecida luz!
¡Llenadme con vuestro poder mágico!
¡Envolvedme con vuestro arcano poderío!
¡Estad aquí en esta mística hora!

Deje caer los brazos a los lados.

No se asuste. Las frías energías de la Tierra no pueden dañarle, y no le dañarán. Acéptelas de buena gana. Beba el poder que la noche, el cielo y la Tierra le han dado. Sienta los remarcables cambios que han ocurrido en su interior.

Muestre su aprecio por los elementos, mirando al norte y levantando las manos en honor de la tierra.
Vuélvase al este para honrar al aire; al sur para honrar al fuego y al oeste para hacerlo con el agua.
Seguidamente, levante sus manos muy por encima de su cabeza, alcanzando a la propia noche; después bájelas suavemente hasta tocar el suelo delante de sus pies.

Ha llegado la hora. El poder de la medianoche ya vibra en su interior. Ahora podrá realizar toda clase de hechizos positivos.

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Texto por Scott Cunningham del libro La magia de los cuatro elementos: Como dominar las energías de la tierra, el aire, el fuego y el agua, Primera parte: Bases de la magia.


Cada uno de los elementos es necesario para la vida humana. Todos tienen tanto aspectos positivos como negativos, y cada uno actúa como freno de los otros. La Tierra sin el agua para humedecerla, sin el fuego para calentarla y sin el aire para envolverla, sería un planeta sin vida. Los elementos trabajan armónicamente para crear y mantener la vida.

Cuando lea estos análisis, tenga en mente que los elementos están presentes tanto en forma física (como un puñado de tierra) como en forma no manifiesta, intangible. Además, todos los elementos emergen de Akasha, la fuente de toda energía, de la que se trata al final de este capítulo.

Tierra

La Tierra es nuestra madre. Es tan fértil y nutritiva como las tierras de cultivo; tan húmeda como el suelo y tan seca como la arena. En sus manifestaciones físicas (tales como las piedras), la tierra representa el más denso de los elementos.

Ponga su mano sobre la tierra fresca. Empuje. Sienta su firmeza, su «ser tierra». Sepa que en su fértil superficie hemos cultivado nuestros alimentos; en ella vivimos nuestras vidas; en ella enterramos a nuestros muertos. No podríamos existir en la forma que lo hacemos sin la Tierra. Pero nuestro planeta es simplemente una manifestación de este elemento. La verdadera energía de la Tierra existe también dentro de nosotros y a lo largo de todo el universo.

A continuación se incluyen algunas asociaciones simbólicas de la tierra. Reflexione acerca de estos aspectos del que es el elemento más básico.

NATURALEZA BÁSICA: Fértil, húmeda, nutritiva, estabilizadora, asentada. La gravedad es una característica de este elemento. TIPO DE ENERGÍA: Receptivo. COLOR: Verde (el color de las plantas vivas).
LUGARES: Cuevas, cañones, simas, bosques, valles, prados, campos, granjas, jardines, arboledas, parques, viveros, mercados de granjeros, cocinas, sótanos, guarderías infantiles, sótanos, minas, agujeros.
RITUALES: Dinero, prosperidad, fertilidad, estabilidad, asentamiento, empleo.
FORMA DE RITUALES: Enterrar, plantar, hacer imágenes en la tierra o en la arena.
HIERBAS: Hierbas que huelan a tierra, plantas como el pachulí y el vetivert, musgos y líquenes, nueces, plantas rígidas y secas, matorrales, raíces en general.
PIEDRAS: Pesadas y opacas, como el carbón; verdes, como la esmeralda y el peridoto.
METALES: Acero, plomo...
INSTRUMENTOS MUSICALES: El tambor y todos los instrumentos de percusión.
CRIATURAS: Perros, caballos, lombrices, tortugas de tierra, hormigas, vacas, animales de madriguera.
ESTACIÓN: Invierno (el tiempo de la oscuridad).
DIRECCIÓN: El Norte (el lugar de mayor oscuridad).
TIEMPO: La noche.
INSTRUMENTO MÁGICO: El pentáculo (un disco de arcilla, madera o metal, con una estrella de cinco puntas grabada).
MOMENTO DE LA VIDA: Edad avanzada.
SIGNOS ASTROLÓGICOS: Tauro, Virgo y Capricornio.
SENTIDO: Tacto.
SÍMBOLOS NATURALES: Sal, plato de arcilla con tierra fresca, rocas, gavillas de trigo, bellotas.
SÍMBOLOS DE LA TIERRA: 

RIGE LA MAGIA: De jardín, magnética, con imágenes, con piedras, con imanes, con nudos, de atadura.


Aire

Científicos y magos pueden tener diferentes puntos de vista respecto a este elemento, pero todos están de acuerdo en que es vital para la supervivencia humana. Sin aire, pereceríamos.

El aire es el poder refrescante, del movimiento y la inteligencia. Es la mezcla de gases real, aunque invisible, que respiramos cada día. En términos mágicos, el aire es también el poder de la mente: la fuerza del intelecto. Vaya a un lugar de aire limpio y respire profundamente. Toque una pluma. Aspire la fragancia de una flor de fuerte perfume. Estudie una hoja de complejo trazado. Experimente las maravillas de las manifestaciones de este elemento. Recuerde, también, que poseemos la energía del aire en nuestro interior.

A continuación se incluyen algunas asociaciones simbólicas del aire:

NATURALEZA BÁSICA: Volátil, movible, fresca, inteligente, suspendida. El sonido es una manifestación de este elemento.
TIPO DE ENERGÍA: De proyección.
COLOR: Amarillo (el amarillo del sol, del cielo al amanecer).
LUGARES: Cumbres de las montañas, llanos barridos por el viento, cielos nublados, torres elevadas, aeropuertos, escuelas, bibliotecas, oficinas, agencias de viaje, consultas de psiquiatras.
RITUALES: Viajes, enseñanza, estudios, libertad, conocimiento, recuperación de objetos perdidos.
FORMA DE RITUALES: Lanzar objetos al aire, colgar herramientas en lugares altos, aventar objetos ligeros, visualización, pensamientos positivos.
HIERBAS: Olorosas, como muchas flores; picantes, como en las hierbas culinarias (por ejemplo el eneldo); aéreas, con finos nervioso movidas por el viento; en general todo tipo de hojas.
PIEDRAS: Piedras ligeras, como la piedra pómez: transparentes, como la mica.
METALES: Estaño, cobre.
INSTRUMENTOS MUSICALES: La flauta y lodos los instrumentos de viento.
CRIATURAS: Arañas, la mayoría de los pájaros, insectos alados.
ESTACIÓN: Primavera (la época del frescor).
DIRECCIÓN: El este (el lugar donde nace el sol).
TIEMPO: Amanecer.
INSTRUMENTO MÁGICO: La varilla.
MOMENTO DE LA VIDA: Infancia.
SIGNOS ASTROLÓGICOS: Géminis, Libra y Acuario.
SENTIDOS: Oído y olfato.
SIMBOLOS NATURALES: Una pluma, humo de incienso, flores olorosas.
SIMBOLOS DEL AIRE:

RIGE LA MAGIA: De adivinación, concentración, visualización, magia del viento.

Fuego

El fuego es el creador y el destructor. Cuece nuestros alimentos, calienta nuestros hogares y alimenta nuestras pasiones. Contrariamente a los otros elementos, el fuego no puede existir físicamente sin consumir alguna otra cosa. De este modo, el fuego transforma los objetos en calor, luz, ceniza y humo.

En un día soleado, salga al exterior y apriete su mano de recepción contra una piedra caliente. Huela el humo de una hoguera ardiendo. Contemple la llama de una vela. Sumérjase en la energía del fuego y sienta que también existe dentro de nosotros. El fuego debe ser controlado para que nos sea provechoso. Cuando encendemos una vela, llamamos a sus poderes, pero también los limitamos. Eso es necesario si queremos utilizar su forma física. Pero incluso un rabioso incendio forestal ayuda a la
Tierra, limpiando la mala hierba y animando a las semillas dormidas a empezar una nueva vida.

A continuación se incluyen algunas asociaciones simbólicas del fuego:

NATURALEZA BÁSICA: Purificadera, destructiva, energética, sexual, poderosa. El calor es una manifestación de este elemento.
TIPO DE ENERGÍA: De proyección.
COLOR: Rojo (el color de las llamas).
LUGARES: Desiertos, fuentes de aguas termales, volcanes, hornos, chimeneas, alcobas (para el sexo), habitaciones principales, habitaciones cerradas, saunas, instalaciones deportivas.
RITUALES: Protección, sexo, valor, energía, fuerza, autoridad, expulsar la negatividad.
FORMA DE RITUALES: Arder o quemar a fuego lento, producir calor.
HIERBAS: Punzantes, espinosas o ardientes, como los cardos, la guindilla y la buganvilla; plantas del desierto, como los cactus: estimulantes, como el café; las semillas en general.
PIEDRAS: Rojas o ígneas, como el jaspe; volcánicas, como la lava; claras, como el cristal de cuarzo.
METALES: El oro, el latón.
INSTRUMENTOS MUSICALES: La guitarra y todos los instrumentos de cuerda.
CRIATURAS: Serpientes, grillos, lagartos, mantis religiosas, mariquitas, abejas, escorpiones, tiburones.
ESTACIÓN: El verano (la época del calor).
DIRECCIÓN: El sur (el lugar del calor).
TIEMPO: El mediodía.
INSTRUMENTO MÁGICO: El cuchillo.
MOMENTO DE LA VIDA: La juventud.
SIGNOS ASTROLÓGICOS: Aries, Leo y Sagitario.
SENTIDO: La vista.
SÍMBOLOS NATURALES: Llamas, lava, objetos calentados.
SÍMBOLOS DEL FUEGO:

RIGE LA MAGIA: Con velas, con tormentas, con el tiempo, con estrellas.


Agua

El agua es el elemento purificador, sanador, psíquico y amoroso. Nos inunda cuando vemos a nuestra pareja, nos sumergimos en ella cuando nadamos, nos da vida cuando estamos deshidratados. Refresca las plantas polvorientas después de ponerse el sol. Las tormentas (una manifestación de este elemento) nos empapan.

Pruebe agua pura. Mueva su mano en un arroyo, lago, piscina o recipiente lleno de agua. Sienta su fría liquidez, su suave tacto. Escuche el chorro de agua que llena la piscina. Mientras haga todo eso recuerde que la energía del agua también existe en nuestro interior. La energía de este elemento es vital para nuestro bienestar como humanos, ya que contiene en su interior la esencia del amor. El amor es la razón primordial para toda magia. El agua es amor.

A continuación se incluyen algunas asociaciones simbólicas del agua:

NATURALEZA BÁSICA: Fluida, purificadora, curativa, amorosa, tranquilizante.
TIPO DE ENERGÍA: Receptiva.
COLOR: Azul (el color de las aguas profundas).
LUGARES: Lagos, manantiales, ríos, arroyos, playas, océanos, pozos, piscinas, duchas, bañeras, dormitorios (para dormir), balnearios, fuentes, baños de vapor.
RITUALES: Purificación, amor, percepción psíquica, sueños, dormir, paz, matrimonio, amistades.
FORMA DE RITUALES: Diluir, poner en remojo, lavar, bañar.
HIERBAS: Acuáticas, tales como los lirios de agua y las algas marinas; carnosas como las suculentas y las lechugas; amorosas, como las rosas y las gardenias; las flores en general.
PIEDRAS: Transparentes y translúcidas, como la amatista y el aguamarina; azules, como la turmalina azul.
METALES: Mercurio, plata, cobre.
INSTRUMENTOS MUSICALES: Platillos, campanas, todos los metales resonantes.
CRIATURAS: Gatos, ranas, tortugas, delfines, ballenas, nutrias, focas, vacas marinas, la mayoría de pescados y mariscos.
ESTACIÓN: Otoño (la época de la cosecha).
DIRECCIÓN: El oeste (el lugar donde se pone el sol).
TIEMPO: El crepúsculo.
INSTRUMENTO MÁGICO: Una copa, un caldero.
MOMENTO DE LA VIDA: La madurez.
SIGNOS ASTROLÓGICOS: Cáncer, Escorpio y Piséis.
SENTIDO: El gusto.
SÍMBOLOS NATURALES: Conchas, un vaso de agua.
SÍMBOLOS DEL AGUA:

RIGE LA MAGIA: Con el mar, hielo, nieve, niebla, espejos e imanes.



Akasha

Los elementos emergen de Akasha la inmutable e imperturbable fuente de todas las energías. Es el reino de la potencialidad, de las promesas, de los senderos todavía no iniciados, de las galaxias aún no formadas, del espacio exterior. Akasha también está presente en nuestros cuerpos. Algunos dicen que la chispa de la vida, la incognoscible Tuerza a la que llamamos «alma» es un fragmento de energía akáshica que habita en el cuerpo físico.

A veces se ha creído que Akasha está simbólicamente presente en la Tierra. Más a menudo se la ha visto como Madre (Creadora) de los elementos. Se usa muy poco en magia natural, pero convendría conocer algo sobre su naturaleza.

Primeramente. Akasha es inmaterial. Su energía, que se extiende por lodos los rincones del universo, no ha adquirido todavía forma y sustancia. Es la primera fuente de energía que crea y alimenta los elementos.

Por ello, contiene energía de manera completa y equilibrada: tierra, aire, fuego y agua. La siguiente tabla, con algunas asociaciones akáshicas, subraya su naturaleza universal y no se ha realizado para ser utilizada con fines mágicos.

NATURALEZA BÁSICA: Desconocida.
TIPO DE ENERGÍA: De proyección / Receptiva.
COLOR: Púrpura o negro.
LUGARES: Espacio exterior, lugares vacíos, el Vacío.
RITUALES: De naturaleza religiosa.
FORMA DE RITUALES: Ninguna.
HIERBAS: Ninguna.
PIEDRAS: Ninguna.
METALES: Meteoritos.
INSTRUMENTOS MUSICALES: Ninguno.
CRIATURAS: Ninguna (y todas).
ESTACIÓN: Todas (y sin embargo ninguna).
DIRECCIÓN: El norte, este, sur y oeste; también dentro y fuera, arriba y abajo; también, una completa ausencia de direcciones y dimensiones.
TIEMPO: La eterna luz de las estrellas.
SIGNOS ASTROLÓGICOS: Ninguno.
INSTRUMENTO MÁGICO: Ninguno.
MOMENTO DE LA VIDA: La preconcepción; el estado sin alma.
SENTIDO: Ninguno.
SÍMBOLOS NATURALES: Ninguno.
SÍMBOLOS DE AKASHA: Ninguno.
RIGE LA MAGIA: Religiosa.

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